miércoles, 9 de noviembre de 2011

NIKOLA TESLA, UN MAGO DE OTRO MUNDO PARTE II

"VOSOTROS QUE AQUÍ ENTRÁIS: ¡ABANDONAD TODA ESPERANZA!"
Este cartel, escrito por el propio Nikola Tesla, se encontraba colocado en la entrada a su laboratorio de Colorado Springs, su etapa científica más febril y misteriosa, cuando el científico hablaba de dar electricidad gratuita a todo el mundo,
curar enfermedades gracias a esa misma electricidad, diseñar tecnología completamente inalámbrica para transportar la energía para alumbrado, motores y comunicación, establecer un "centro mundial de inteligencia" compuesto por receptores de bolsillo y redes de
radioteléfonos conectados entre sí, iluminar la Tierra gracias a un continuo resplandor difuso producido en las capas más altas de la atmósfera, o crear un dispositivo para desalinizar cantidades ilimitadas de agua marina para regar los desiertos.
Y efectivamente, quien lea lo que vamos a escribir ahora sobre Nikola Tesla debe abandonar toda esperanza de convencionalismo: en su laboratorio se borraba de un plumazo la esencia de la materia, de la partícula y del espacio-tiempo para entrar en un universo cuántico de cuerdas vibrantes decadimensionales de la cual nosotros sólo somos algunas de sus armonías ( el sonido del instrumento musical llamado sitar, dotado de 7 cuerdas más 13 cuerdas simpáticas que vibran por resonancia, es quizás el ejemplo humano físico más representativo ).
Habiendo ya posteado su biografía, ahora vamos a escribir sobre el hombre que no sólo fue el mayor genio científico que conoció la humanidad, sinó acerca de un ser completamente fuera de este mundo, comunicado mediúnicamente con otras dimensiones desconocidas que luego él, como científico, trató - y quizás logró - penetrar ( en los últimos años de su vida, aseguraba por ejemplo que seguía comunicándose con su amigo el escritor Mark Twain, ya fallecido, y citaba menajes que éste le transmitía ).
Tesla fue un ser que logró encarnar en un único envase corporal a un místico, un mago, un alquimista, un científico y un clarividente, y, con las consecuencias inevitables que esto conllevaría hoy día, imagínense Uds. lo que significó haber encarnado en 1856: abandonad toda esperanza!!.
No era el típico adelantado a su época: llevaba más de DOS SIGLOS!! de adelanto ( por lo menos un siglo por delante de Einstein ) además de capacidades extrasensoriales personales que en la época no sólo eran incomprensibles sino consideradas síntomas de locura, lo cual debió ser, ciertamente, un karma espeluznante de soportar.
En varias ocasiones, Tesla dio muestras de poderes paranormales, como cuando vaticinó la muerte de su hermana y su madre tal y como ocurrieron días después, o aquella ocasión en la cual habiendo finalizado su exposición en una de sus múltiples conferencias esta vez celebrada en Manhattan en 1890, sintió que lo invadió un "impulso inexplicable" y, a pesar de haber terminado su discurso, imploró a todos los presentes que no se marcharan.La audiencia obedeció y de esa manera evitó tomar un tren que esa misma noche protagonizó un terrible accidente.
En otra ocasión, mientras recitaba el Fausto, de Goethe, recibió una inspiración espontánea para fabricar un motor usando corrientes alternas que crearían un campo magnético rotatorio con dos circuitos en los cuales las corrientes estuvieran mutuamente desfasadas y acompasadas, lo cual no representaba un simple nuevo invento, sinó una nueva forma de comprender y manejar la realidad.
Las conferencias de Tesla eran consideradas fascinantes, casi hipnóticas, aún cuando en muchas ocasiones no se entendiera lo que estaba explicando: comenzaba casi tímidamente, pero el tono de su voz se iba expandiendo a medida que avanzaba en su discruso, como poseído por uno o varios espíritus que hablaran a través de él apasionadamente,
y acompañaba estos trances con chispas largas saliendo desde la punta de sus dedos, tubos de gas que se encendían sin una conexión eléctrica directa a los mismos, luces y explosiones circenses que hacían caer a la gente rendida a sus pies, aunque también le acarreaba la crítica de quienes consideraban que su excesivo interés de conservar su imágen sofisticada y elegante de hombre célebre lo convertían en frívolo y sensacionalista.
LA CONEXIÓN TESLA CON LA CIENCIA DE LOS ANTIGÜOS
Nikola Tesla, al igual que ocurriera con Edward Ledskanin en Miami ( por poner sólo dos ejemplos relativamente famosos sólo en los Estados Unidos ), fue uno de los pocos científicos que conectaron con la Ciencia Madre, basada en las propiedades magnéticas, las líneas ley ( a las cuales ya dedicaremos su propio post ), y las energías cósmicas.
Estos científicos, además de vivir el espantoso karma de tener que nadar contra corriente toda su vida, se cansaron de repetir a los gritos que SU CIENCIA ERA MUY SIMPLE.
Y lo es, efectivamente, comparada con el espantoso intríngulis contra natura que ha montado nuestra evolución tecnológica.
El principal secreto de esta simpleza radica en que se trata de una ciencia que, al igual que las más milenarias técnicas de combate oriental, no lucha contra las fuerzas existentes en el mundo y en el universo, sinó que las acompaña.
Esta actitud diametralmente opuesta, es absolutamente revolucionaria con respecto a la nuestra, encorsetada y reaccionaria ( también a esto se refería Tesla con su "¡abandonad toda esperanza!" ).
Una vez que alguien se ha conectado con la Ciencia Madre, los pasos técnicos se dan naturalmente de la misma manera, sea cual sea la inteligencia que intente manipularla.
Se ha demostrado científicamente que todas las civilizaciones megalíticas ( pobladas por una raza de gigantes nacidos de la unión de dioses con humanos ) que integraban una civilización planetaria globalizada, estaban construídas a lo largo de líneas ley y de zonas especialmente elegidas donde específicamente se aglutinaban determinadas fuerzas telúricas.
Las líneas leys, enunciadas en nuestra civilización por Alfred Watkins, cubrían, tanto en el modelo de Tesla como en el de los Antigüos, una enorme cuadrícula dominada por trece puntos inalámbricos. En el sistema de transmisión inalámbrico ideado por Tesla, el polo de alimentación principal distribuía primero la energía hasta pequeños puntos locales, que luego lo retransmitían a una red de 13 polos-madre receptores y re-transmisores diseminados a través del terreno.
En el caso de los monumentos megalíticos, estaban distribuídos a lo largo y ancho del planeta, como vemos en el mapa.
Estos puntos, a su vez, recibían complementariamente perfecta orientación astronómica y astrológica, tenían en cuenta la precesión de los equinoccios, las casas zodiacales, los ciclos lunares y solares, la orientación estelar, la inclinación del eje terrestre, los ciclos de cambio de polaridad planetaria, las tendencias ionosféricas y magnéticas positivas y poderosas de la zona de asentamiento ( habían comprendido que la presencia del magnetismo en la naturaleza es su escencia misma ) y su combinación con el resto de las fuerzas telúricas y elementales y con una interacción cuerpo-mente y mente-materia de las propias encarnaciones materiales de quienes habitaban esas ciudades megalíticas.
Una concepción totalitaria ( dicho en el buen sentido ) que no se dejaría abarcar por una sola mirada de nuestro hombre contemporáneo, pues su imperativo categórico iba mucho más allá de la capacidad de comprensión de nuestro intelecto, y que funcionando conjuntamente desataban fuerzas como las que manipulaba Tesla cuando lograba encender sin cables lámparas a 40 kilómetros de distancia, pero con propiedades tan poderosas que resultarían prácticamente inconcebibles en nuestro mundo cotidiano ( a lo sumo, podríamos vivenciarlas como fenómenos paranormales ).
Los constructores neolíticos utilizaban una medida, la yarda megalítica, que es una prueba de su total intencionalidad en cuanto a establecer dimensiones astronómicas, y a conectar el cielo con la Tierra abriendo puertas hacia las estrellas buscando interacciones energéticas y alineamientos hiperdimensionales de efectos benéficos e integradores para ellos, y que se confirman en toda ruina ancestral, desde Giza hasta Stonehenge, desde Tiahuanaco hasta Mohenjo Daro: sus 81'25 centímetros se encuentran como unidad casi exacta en todas las culturas antigüas: la vara española, el sistema de medidas británico, el pié minoico cretense, las pesas cúbicas del Valle del Indo, e incluso está presente en el diámetro de la gran pirámide en Egipto.
A los sabios ancestrales que seguían la misma dirección de pensamiento que Tesla ni se les pasaba por la cabeza "doblegar" las fuerzas planetarias y cósmicas o divorciarse de ellas como lo hemos hecho nosotros, sinó que iban directamente a buscar los sitios que energéticamente fueran más propicios para captar sus invisibles flujos y establecer allí dispositivos pétreos y ciudades ( definitivas, nó expandibles como las nuestras ) diseñadas geométricamente y orientadas astronómicamente
( al igual que los marcadores genéticos que son el orígen mismo de la vida ) para manipular estas energías que podían llegar a originar fenómenos que hoy consideraríamos paranormales ( sólo por ignorar sus principios fundamentales, al igual que la física cuántica se estancó en los 80 hasta que los científicos decidieron incluír dimensiones ocultas a sus ojos ),
como levitación, portales dimensionales, comunicación con espíritus o rayos de enorme poder e interacción con inteligencias de otros mundos en total relativización de tiempo y espacio, a través de ( sólo por decirlo en términos "modernos" ) "colisionadores de partículas" espaciales. Tesla, al acceder a esta tecnología, tuvo la posibilidad de abrir las mismas puertas.
Nuestra propia electrónica está basada en un salto cuántico que realizan partículas fundamentales a través de barreras teóricamente infranqueables, y lo que nos parece tan natural está basado en sorprendentes propiedades que poseen las partículas subatómicas, las cuales bajo determinadas manipulaciones energéticas, también podrían utilizarse para "tunelear" tiempo, espacio o frecuencias vibratorias.
Si Tesla sabía esto previamente o simplemente se percató mucho después de haber llegado a las mismas conclusiones por similar camino, no lo sabemos.Tampoco sabemos hasta qué punto logró llegar en sus búsquedas, o si en algún momento perdió el camino. En el caso de Edward Ledskanin se hizo más evidente que estaba perfectamente consciente de ello.
EL GRAN ESPÍRITU SE RECLUYE SOBRE SÍ MISMO
La ingenuidad de Tesla para compartir con otros sus proyectos y secretos no eran tal, eran la consecuencia de un pensamiento genial, que busca simplificar: la verdad y la sinceridad son el camino más conveniente para no malgastar energía defendiendo mentiras y ocultamientos.
Además otro rasgo casi inevitable en alguien fuera de todo molde que se siente completamente solo, aislado e incomprendido entre sus semejantes, era un ego gigantesco justificado en la plena conciencia de ser único e irremplazable
( como cuando anunció que rechazaría el premio Nobel si se lo adjudicaran, porque lo harían junto con otro para Edison y " como auténtico descubridor que soy, no puedo compartirlo con un simple inventor" ). Lo cual, nó por arrogante dejaba de ser totalmente cierto.
Pero inevitablemente llegó el momento en el cual el gigantesco espíritu cayó en la cuenta de que hablar no servía para nada, que pregonar caía en saco roto y que nadie se acercaba siquiera a tomar conciencia de la magnitud de las fuerzas que él había descubierto cómo manejar.
Privado del apoyo económico para continuar su sueño dorado en Long Island ( la torre Wardenclyffe que soportaría un electrodo de 30 metros de diámetro - no pudo ser más grande sólo por falta de dinero, ya que el inventor la pretendía mayor - como espina dorsal de su proyecto del sistema mundial de transmisión de inteligencia ), dinamitado y vendido como chatarra, y atormentado por el incendio intencional que destruyó su laboratorio en New York
( y en el cual aunque parezca increíble pudo haber tenido alguna intervención el ex presidente de los Estados Unidos George Bush padre, pero esa ya es otra historia ) que hizo imposible reemplazar el costosísimo equipamiento, Tesla se recluyó sobre sí mismo, liberándose de las presiones que le exigían "inventos sociales" ajustados a las necesidades de la época a cambio de financiamiento,
e inició su etapa más imaginativa y prolífica, aunque totalmente hermética, no sólo por estar decepcionado con participar socialmente, sinó por sus propia manera de trabajar, que lo hacía llevar casi todo en su cabeza, no desarrollando esquemas, prescindiendo de dibujos y realizando apenas escuetas anotaciones.
El 1 de enero de 1900, en el que fuera uno de sus últimos intentos de reconectar socialmente, comunicó con gran entusiasmo al periodismo que había descubierto en su laboratorio señales emitidas desde el espacio exterior por seres inteligentes que intentaban comunicarse con nuestra especie ( se basaba en unos extraños sonidos acompasados que emergían de su recpetor de radio que hoy se cree es un ruido que producen las estrellas ).
La reacción incrédula y despiadada de la prensa y la comunidad científica ante estas declaraciones hizo que se recluyera aún más.
Y con su retracción llegaron también los reclamos de promesas incumplidas por parte de " el traidor de los aplausos " que es la opinión pública, de la prensa ( que luego de haberlo endiosado y caído a sus pies, no había tenido noticias científicas potables suyas en los últimos diez años ),
de sueldos y otras deudas impagas, y constantes complots en su contra de los enemigos de su idealismo a ultranza, que lo llevaron a pasar de hoteles cinco estrellas a modestos hospedajes, endeudado y olvidado, con el único apoyo de la corporación Westinghouse que le pagaba sus rentas y un estipendio mensual como consultor, y una pensión mensual concedida por el gobierno de Yugoslavia de 600 dólares mensuales.
EL ASESINATO DE NIKOLA TESLA
Como ya lo anticipamos en un post anterior a éste, Nikola Tesla fue hallado muerto en la habitación del hotel donde vivía, el New Yorker, en el amanecer del 8 de enero de 1943 por una camarera que se preocupó por no verlo durante tres días consecutivos, luego de que colgara en su puerta el cartel de "No Molestar".
Si bien la autopsia determinó que había muerto mientras dormía, Eric Bermen, un ex novio de una de las hijas del ex nazi SS Otto Skorzeny ( mano derecha de Hitler ) reubicado en occidente gracias al Proyecto Paperclip, confesó en su lecho de muerte que el jerarca nazi, ya muy anciano,
había desarrollado tal intimidad con él mientras era el novio de su hija, que un día, visiblemente ofuscado por decisiones del gobierno norteamericano que no le agradaron, le había confesado haber asesinado por asfixia a Tesla en su hotel durante la Segunda Guerra Mundial, el 6 de enero de 1943, y por orden directa de Adolf Hitler,
introducido en confianza a Tesla gracias a la mediación del Príncipe Heredero de Serbia, Jorge, quien compartía ideologías tanto con Hitler como con Tesla, quien opinaba que sólo debería poder ser progenitor aquél genéticamente adecuado.
TESLA CON EL PRÍNCIPE HEREDERO JORGE
HITLER CON EL PRÍNCIPE HEREDERO JORGE
Luego de interrogarlo sobre asuntos técnicos inherentes al proyecto nazi Haunebu ( que consistía en la fabricación de platos voladores, sospechosamente similar al VTOL inventado por Tesla en 1907, una nave de despegue y aterrizaje vertical ) que se encontraba trabado,
Skorzeny explicó a su yerno que lo habían engañado para que voluntariamente les indicara cómo continuar con éxito el desarrollo robándole una caja fuerte donde el científico guardaba sus más significativos nuevos inventos ( cuyos detalles también les había revelado voluntariamente el día previo al asesinato ).
Skorzeny también contó que había sido asistido en el operativo por otro nazi, Reinhard Gehlen, y que los documentos fueron entregados en mano a Hitler.
Tesla entonces tenía 86 años, y existe controversia sobre si al emplear los norteamericanos en la CIA y otros organismos secretos a los nazis a través del Proyecto Paperclip, también lograron repatriar estos documentos ( que tuvieron antes ante sus narices y rechazaron voluntariamente con desidia como "fantasías insensatas" )
ya que el nombre de Tesla se ha asociado a la nueva generación de armas de EE.UU.: aparatos para controlar el clima como las antenas HAARP, escudos de energía invisibles, o rayos de microondas para derribar aviones a cientos de kilómetros de distancia.
Un dato curioso y emblemático es el hecho de que simples planos públicos de aeroplanos y turbinas del inventor que se encontraban en archivos federales desaparecieron para siempre, sin que nadie haya podido explicar su nuevo destino.

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